Innovative Clínica Odontológica

La era del cepillo de dientes sónico: ¿limpia mejor uno eléctrico o uno manual?

11 Oct 2025
La era del cepillo de dientes sónico: ¿limpia mejor uno eléctrico o uno manual?
Sensores de la presión, motores supersónicos, conexión con la IA, pantallas digitales, diseños futuristas o vibraciones sónicas... Cualquiera pensaría que en lugar de estar eligiendo un cepillo de dientes estamos ante un simulador de vuelo. Con modelos que llegan a los 400 euros y todo tipo de cabezales, cerdas, materiales y tecnologías, vivimos un momento de hiperespecialización que ha convertido la higiene dental diaria en un importante negocio. Solo el mercado de los cepillos eléctricos prevé rozar los cuatro mil millones de dólares para 2027, según datos de Impactful Market Research y al humilde cepillo en una joya futurista.

No fue hasta finales de los años 80 cuando llegó el primer cepillo dental eléctrico para uso doméstico, que era de acción rotatoria, recuerda Oral-B en su página corporativa. Poco a poco se fueron logrando movimientos más específicos de la cabeza y las cerdas del cepillo, explica, y así se dio con el lema que llevamos escuchando desde entonces: este tipo de cepillos favorece “una limpieza más efectiva de los dientes”. Después llegaron diversos estudios clínicos a señalar que, en cuestión de eliminar la placa, el eléctrico ganaba al manual. En los últimos tiempos la profesionalización de los cepillos es tal que hemos consultado a dos expertas en la materia para aclarar si el culto al cepillo futurista asegura una mejor salud dental o si es solo marketing.

Cómo identificar un buen cepillo
Eider Unamuno es dentista y divulgadora, y propone una analogía a la hora de escoger un cepillo u otro: “Al igual que para elegir una crema facial valoraremos si tenemos la piel seca, grasa, si tenemos rosácea o dermatitis. Nuestro dermatólogo podrá ayudarnos a elegir la más adecuada para nosotros. Una piel sana y normal probablemente vaya bien con cualquier crema. En la boca igual, una boca sana podrá probablemente usar cualquier cepillo del mercado y que le vaya bien. En cualquier otra situación, podremos pedir asesoramiento a nuestro odontólogo”. Para escoger un cepillo de dientes, añade, deberíamos tener en cuenta algunas necesidades personales, como si llevamos algún tipo de aparato, prótesis o implantes, o si tenemos hipersensibilidad, gingivitis o periodontitis, porque al final, lo que hace que un cepillo sea bueno es “la capacidad de eliminar la placa bacteriana sin dañar ni las encías ni el esmalte”.

Las características específicas de un buen cepillo no son muchas, pero sí importantes: “Lo más crucial es que el cabezal sea pequeño o mediano, de esa forma es más sencillo llegar a los molares posteriores y asegurar la correcta limpieza de la boca. Las cerdas deben ser suaves o medias con puntas redondeadas y el mango antideslizante”, explica Almudena Herraiz, odontóloga y ortodoncista.

Eso sí, las expertas coinciden en señalar un aspecto clave para que un buen cepillo siga siéndolo: su vida útil. Debemos cambiarlo cada tres meses. “Si enfermamos, antes. Y si destrozamos las cerdas por aplicar demasiada fuerza también conviene cambiarlo”, apunta Eider Unamuno.

¿Para qué sirve todo esto? Hoy los cepillos que encontramos en farmacias y supermercados presentan funciones muy avanzadas, como cabezal giratorio, cerdas de silicona en posiciones cruzadas o control del tiempo, hay unos que oscilan, otros vibran y algunos incluso integran IA para decirte si te has cepillado bien. “La gran mayoría de estas funciones son muy prescindibles”, asegura Eider Unamuno.

Almudena Herraiz coincide en que algunas funciones no son necesarias, pero sí señala que pueden ser un reclamo para que nos apetezca cepillarnos. Sobe los extras del cepillo eléctrico que sí valora, destaca el control de tiempo: “Solemos cepillarnos menos tiempo del necesario”. Y también de presión para educir los daños a la encía y la retracción de esta.
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